La catequesis de iniciación cristiana en la Parroquia de San Vicente Mártir sigue el itinerario establecido por la Conferencia Episcopal Española y está estructurada en tres etapas, cada una correspondiente a un curso pastoral.
Para iniciar este proceso es necesario haber recibido el sacramento del Bautismo.
En la Diócesis de Alcalá la catequesis para recibir la Primera Comunión puede iniciarse a partir de los 6 años de edad, aunque también puede comenzarse con 7, 8, 9 años o más.
Con independencia de la edad de inicio, el itinerario catequético tiene siempre una duración de tres años. No existe la posibilidad de realizar dos cursos en uno, ya que cada etapa responde a unos objetivos formativos y espirituales propios.
La asignatura de Religión Católica en el colegio es un complemento muy valioso, pero no sustituye la catequesis parroquial.
Mientras que la enseñanza religiosa escolar se centra principalmente en el conocimiento de la fe, la catequesis busca una formación cristiana integral, desarrollando las cuatro dimensiones fundamentales de la vida cristiana:
Conocer la fe.
Celebrar la fe en la liturgia y los sacramentos.
Orar, aprendiendo a dialogar con Dios.
Vivir la fe en el compromiso cristiano y la caridad.
Las catequesis de segunda y tercera etapa comienzan habitualmente a finales de septiembre y finalizan entre finales de abril y comienzos de mayo.
La primera etapa suele iniciarse durante el mes de octubre.
Las inscripciones se realizan según les iremos informando.
Con carácter general:
Primera etapa: matriculación durante el mes de septiembre.
Segunda etapa: matriculación durante los meses de junio y julio.
Tercera etapa: el paso es automático, sin necesidad de realizar una nueva matrícula.
La matrícula conlleva una única aportación económica al comienzo de la primera y de la segunda etapa, cuya cuantía es fijada anualmente por el Consejo Económico Parroquial para ayudar a sufragar los gastos del funcionamiento de la catequesis.
Ningún niño dejará de participar por motivos económicos. Las familias que no puedan asumir esta aportación podrán solicitar la ayuda de Cáritas Parroquial, aportando la documentación que acredite su situación.
En la tercera etapa no existe matrícula. Únicamente se ofrece la posibilidad de realizar una aportación voluntaria y anónima el día de la celebración de los sacramentos.
La primera etapa constituye un tiempo de primer anuncio y despertar de la fe.
Durante este curso las sesiones de catequesis se celebran cada dos semanas. No es necesario adquirir un libro para los niños, ya que los catequistas trabajan con el material "Los primeros pasos en la fe", elaborado por la Subcomisión Episcopal para la Catequesis.
Las familias podrán elegir el día, la hora y el grupo entre los ofrecidos por la parroquia.
Para acceder a la segunda etapa será necesario haber participado con regularidad en las catequesis presenciales de este primer curso.
El objetivo fundamental es ayudar a que el niño descubra el amor de Dios y despierte personalmente a la fe, preparando así el camino para la formación sistemática de los dos años siguientes.
En estas dos etapas se desarrolla la catequesis sistemática propuesta por la Conferencia Episcopal Española, siguiendo el catecismo "Jesús es el Señor" junto con otros materiales complementarios.
Durante estos dos cursos los niños profundizan en el conocimiento de Jesucristo, aprenden a vivir la fe en comunidad y se preparan para recibir los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía.
Este itinerario es acompañado por los catequistas, hombres y mujeres que, habiendo recibido el sacramento de la Confirmación y viviendo con fidelidad su vocación cristiana, ofrecen no solo una enseñanza, sino también el testimonio de una vida de fe.
Los niños que hayan realizado alguna etapa de catequesis en otra parroquia podrán solicitar la convalidación correspondiente.
Toda la información puede consultarse en el apartado "Convalidaciones".
Confiamos esta misión al Señor y le pedimos que bendiga a todas las familias, catequistas y niños que recorren este camino de iniciación cristiana. Que Él nos conceda la alegría de acercar a los más pequeños a Jesucristo y de acompañarlos en el descubrimiento de la fe.